Desconectar no siempre significa viajar lejos. Un cambio de entorno, una cama cómoda y un par de horas sin notificaciones pueden devolver la energía que la semana se llevó.

Antes de llegar

Avisa a tu equipo de tu ausencia y deja definido quién responde en caso de urgencia. Programa un mensaje automático. Esa tranquilidad inicial es la base de todo lo demás.

Durante la estancia

  • Deja el teléfono en el bolso durante el desayuno.
  • Lee algo que no tenga relación con el trabajo.
  • Camina sin rumbo fijo durante media hora.
  • Cocina algo sencillo con calma.
Un mate al amanecer, sin agenda.
Un mate al amanecer, sin agenda.

Al volver

Intenta no llegar a casa directamente al trabajo el lunes. Un día de transición ayuda a mantener el descanso.